En este prestigioso palacete urbano, caracterizado por espacios magníficos, ornamentos históricos refinados, molduras elegantes e impresionantes esculturas, hemos creado una decoración atemporal y llena de carácter. Las majestuosas lámparas de araña y los ricos detalles arquitectónicos constituyen el escenario para una mezcla ecléctica de mobiliario y obras de arte cuidadosamente seleccionados.
Un elemento llamativo especial es la cocina-bar, en la que cobra vida un elegante ambiente parisino. Los materiales cálidos, la iluminación sutil y los acabados refinados garantizan una fusión armoniosa de grandeza histórica y confort contemporáneo. Un interior que respeta el alma del edificio y, al mismo tiempo, ofrece un ambiente único y acogedor.