Esta antigua granja fue completamente renovada respetando su encanto y carácter original, pero añadiendo amplitud y fluidez contemporáneas.
Los ladrillos y tejas de color rojo cálido, característicos de la región, fueron restaurados con esmero. Al abrir los espacios, hemos reforzado la experiencia espacial y creado una conexión fluida entre las diferentes partes de la vivienda.
Optamos por materiales cálidos y atemporales como la madera, el hormigón con una refinada estructura de tablones y suelos de terracota. Este acabado discreto y duradero añade un toque de noble sencillez al conjunto, realzando a la perfección el carácter auténtico de la granja.
fotografía @dennis.desmet