A veces, un arquitecto recibe un encargo que ofrece pura inspiración: una combinación de una vivienda hobbit y una villa californiana. Para dar vida a esta visión única, hemos integrado formas suaves y curvas que se fusionan orgánicamente con la pendiente natural del terreno.
Con una elección de materiales sencilla pero bien pensada (hormigón encofrado con tablones, vidrio y madera), creamos un ambiente cálido y atemporal que encaja a la perfección con el entorno natural.
El espacio habitable abierto cuenta con un gran ventanal que enmarca maravillosamente el paisaje circundante, incluido un majestuoso árbol justo al lado de la casa que se ha conservado con esmero.
Además, la vivienda ofrece espacios especiales, como una sala de música redonda subterránea con luz natural desde arriba y una terraza en la azotea ideal para observar las estrellas. Estos elementos únicos hacen de esta vivienda un hogar como ningún otro.